Entrevista al Capitán de Navío Gustavo Gutiérrez, Armada de Colombia, en el marco de #IMASS2026.
El 7 de febrero de 2026, en un auditorio atento, lejos de casa pero cerca de la historia, Colombia presentó los avances del proyecto de investigación Hacia el corazón del galeón San José. El escenario fue #IMASS2026 y la voz, la del Capitán de Navío Gustavo Gutiérrez, Agregado Naval de la Armada Nacional de Colombia en el Reino Unido.
No fue solo una exposición técnica: fue un relato de país, de ciencia, memoria y cooperación.
Conversamos con él para entender por qué este momento marca un antes y un después en la forma en que Colombia protege y cuenta su historia sumergida.

Armada Nacional: Capitán, presentar estos avances fuera de Colombia marca un hito. ¿Qué mensaje le gustaría que se lleve la comunidad internacional?
Capitán Gustavo Gutiérrez: Que Colombia está haciendo las cosas bien, que existe un equipo interinstitucional sólido, comprometido e idóneo, trabajando con rigor para proteger, preservar y estudiar el patrimonio cultural sumergido.
El propósito es claro: el conocimiento que se genera no se queda guardado, sino que está al servicio de la comunidad, como legado histórico e inspiración para las generaciones futuras.
Este proyecto también demuestra que cuando el Estado trabaja unido, se pueden construir modelos de confianza, abrir la puerta a la cooperación internacional y enfrentar juntos los desafíos que vienen.
A.N. ¿Por qué era clave presentar el proyecto de investigación Hacia el corazón del galeón San José en un escenario internacional como #IMASS2026?
C.G.G. Porque estos espacios reúnen a quienes hablan el mismo idioma del mar:
países, expertos, organizaciones y científicos dedicados a la arqueología marítima y a la protección del patrimonio cultural sumergido.
Era la oportunidad perfecta para mostrar que Colombia no improvisa. Que ha desarrollado un modelo de gestión que permite investigar sitios arqueológicos complejos, pero también vincular a la sociedad, fortalecer la identidad nacional, impulsar la innovación, el desarrollo y aportar a la consolidación de la paz.
Además, la presencia del país en estos escenarios proyecta un liderazgo que va más allá de la seguridad y la defensa: habla de intereses marítimos, de cultura y de buen nombre en el exterior.
A.N. Durante su intervención se presentaron hallazgos recientes. ¿Qué los hace tan relevantes?
C.G.G. Estamos hablando de un sitio de gran profundidad y complejidad técnica, donde cada avance exige ciencia de alto nivel, tecnología especializada y trabajo coordinado. Los últimos descubrimientos no solo amplían el conocimiento sobre el naufragio, sino que confirman algo clave: la arqueología en aguas profundas solo es posible cuando existe cooperación interinstitucional y una visión común. Aquí no hay atajos. Hay método, paciencia y respeto por la historia.
A.N. Mostrar el proyecto fuera del país abre nuevas miradas. ¿Cómo fortalece esto la cooperación internacional?
C.G.G. De forma concreta, durante el evento surgieron intereses reales de directores de museos, fundaciones e institutos de investigación para intercambiar experiencias en temas como la protección y conservación, museografía, tecnología aplicada y difusión científica.


