7 junio de 1708

Como ocurrió durante toda la travesía, el viento no es favorable para las embarcaciones. 

Alcanzan a divisar el Cerro del Águila (actual Necoclí) y deciden esperar a dos embarcaciones que venían sobrecargadas y, por consiguiente, muy despacio: el Santa Cruz y el navío mercante Rey David 

El recorrido continúa hacia la Isla de Barú.